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Efemérides

Francisco Villa y Emiliano Zapata suscriben el Pacto de Xochimilco
4 de Diciembre de 1914
Durante su entrevista, los jefes revolucionarios expresan su inconformidad por el control del movimiento revolucionario asumido por Carranza y sobre todo, por la escasa atención que da al problema agrario.
Este día, poco después de las ocho de la mañana salen de Tacuba Villa con su Estado Mayor y Roque González Garza con su escolta, pasan por la garita de San Antonio Abad y siguen hacia Xochimilco. En la calle de Juárez del lugar, llega al edificio que ocupa la Prefectura, Emiliano Zapata, seguido de otros con una escolta de surianos. Alfredo Serratos y Otilio Montarlo los presentan y Villa y Zapata se abrazan y charlan cordialmente. Luego en la casa de Manuel Fuentes, y se unen a la comitiva los agentes yanquis Carothers y Canova. Taracena “La Verdadera Revolución Mexicana) refiere: “En una pieza del segundo piso se instalan en torno de una mesa humilde. Villa, entre otras cosas, dice que siente un gran gusto de encontrarse a lado de los principales jefes zapatistas, cuyos ideales comparte. "Todos vamos a tratar sobre la suerte de México".

Felipe Ángeles Ramírez muere fusilado en Chihuahua.
Aniversario, luctuoso, Felipe Ángeles, Chihuahua.
El 26 de noviembre de 1919 en Chihuahua, falleció Felipe de Jesús Ángeles Ramírez, mejor conocido como Felipe Ángeles, en Chihuahua. Destacó como uno de los más importantes héroes populares del movimiento histórico de la Revolución Mexicana, colaborando de la mano del presidente Francisco I. Madero y el general Francisco Villa.
Entró de lleno al movimiento revolucionario y maderista cuando, a principios de 1912, fue nombrado por Francisco I. Madero, como director del Colegio Militar y ser ascendido a general brigadier meses después.
Con el triunfo de Venustiano Carranza, a Felipe Ángeles se le detuvo y se le formó un consejo de guerra por haberse sumado a las fuerzas de Francisco Villa, el cual se realizó en el Teatro de los Héroes de la ciudad de Chihuahua. Fue sentenciado a la pena capital y murió fusilado.
Como testamento político, quedaron las siguientes palabras durante su juicio: “Mi muerte hará más bien a la causa democrática que todas las gestiones de mi vida".